martes, 28 de abril de 2015

Con éste me despido

Te dejo estas letras del exilio,
las que me quedaron cortas,
las que no pudiste escuchar
las que no supiste entender
las que me tildaron de puta,
las que me tacharon de roja.

Te dejo estas letras en el exilio
en las que te refugiaste nunca,
en las que te llevaste mi sed,
en las que postergaste el hambre,
en las que lloraste sin querer,
en las que colmaste al amor fingido.

Te dejo estas letras al exilio.
al darme la vuelta para no oler jazmines,
al secarme toda la tinta que mis ojos lloran,
al arrancarme el alma si tuviera una que arrancar,
al arriesgarme a cometerte como error,
al ser el error que te hacía casi perfecto.

Te dejo estas letras, este nombre mío,
las manos que he extraviado,
las piernas que he perdido,
la razón que me ha abandonado,
las causas, la casa fría, la cama sola,
el sitio inútil, el lugar funesto,
me iré con lo tuyo más allá del olvido,
a la tierra en la que van a morir las mariposas,

en la que tu nombre no existe y yo nunca he sido.

4 comentarios:

  1. En el desastre del silencio,
    ensimismado ante lo indescifrable
    que resulta el gozo de saberte,
    alborotado y sumiso,
    miré con la paciencia del condenado
    tocarte a solas
    sin emitir sonido alguno,
    embriagándome de placer.


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